DIBUJOS


MI OBRA

Combinar lo humano, lo animal, lo mágico, lo íntimo, en un eterno vaivén de luces y sombras… En aquel lugar donde no llegan las palabras…solo extraños susurros.

Sobre el papel, las manchas de tinta parecen nebulosas, pedazos de sueños, un espacio distinto del real, donde proyectar imágenes reales. Un proceso vivo que transforma y se transforma, con quien observa.

En el trabajo que realicé sobre las Mil y una noches, utilicé fondos negros, como si jugara con lo oculto, con la noche, con lo que no se ve… y la tinta blanca pudiera iluminarlo todo. Como un resplandor que brota de la oscuridad y da, a la obra, luz propia.

Utilizo técnicas mixtas, donde dibujo, escultura y pintura, pueden perder sus límites…mezclándose y dialogando. También practiqué mucho el dibujo clásico y con modelo vivo, los cuales se intercalan siempre con las aguadas.

Cuando aparecen otras formas en la representación, como el animal o el árbol, intento hablar de la fuerza vital del ser, de la parte instintiva que quisiéramos reencontrar… Volver a sentir desde lo animal o ser savia que no pare de circular, a través del arte y el pensamiento.

La joya es escultura. Es, para mí, un mundo en miniatura, precioso, que puede contar una historia. En la antigüedad, los amuletos tenían poder mágico. La protección, la identificación y la creencia, daban vida al adorno que se llevaba en el cuerpo. Por eso, la técnica de la cera perdida es alquímica. Una materia orgánica que se transforma por el fuego, en un metal noble, infinito, brillante.

Todos los tiempos se conjugan: el hombre tigre, los pinceles del alma, los viajes, los ojos de mi hija.